Los siete macroindicadores:
- Crecimiento. El crecimiento de los bienes que se producen es un tema clave en economía. Al crecer se crea empleo, mejora el nivel de vida, se recaudan más impuestos y, por tanto, el Estado tiene más posibilidades de ofrecer mejores servicios públicos.
PIB 2012 1.029.002 PIB 2013: 1.022.988
- Empleo. El desempleo supone el principal problema para un país, tanto por la pérdida de bienestar de las personas que lo padecen como por el despilfarro del capital humano que supone para la sociedad.
Número de parados en 2014:
- Estabilidad de precios. Si los precios suben significativamente, se producen desequilibrios en la economía y prejuicios para las personas y grupos sociales que sufren sus consecuencias. Por tanto, el análisis de las causas que provocan la inflación, así como las medidas para su compención, es otra cuestión prioritaria.
La inflación aumentó una décima en diciembre respecto al mes anterior y cerró 2013 en el 0,3%.
El IPC cierra 2014 con un descenso del 1,1%.
- Equilibrio presupuestario. Cuando las cuentas del Estado, los gastos superan a los ingresos se produce un desequilibrio en las finanzas públicas. El endeudamiento del Estado u otras medidas correctoras pueden generar, a su vez, otros problemas.
Deuda pública de España: 1.020.236 millones.
- Equilibrio exterior. Si un país compra a otros países más de lo que vende, se produce un desequilibrio, que hay que financiar endeudándose con el exterior. El pago de la deuda externa es uno de los problemas que atenaza a muchos países y que les impide salir de su situación de pobreza.
Balanza de pagos 2013: 7.130 millones.
Balanza de pagos 2014: 3.600 millones.
- Equidad. Una de las preocupaciones fundamentales de la política económica debe ser la de cómo favorecer una redistribución de la renta acorde con los valores de justicia y equidad, que trate de corregir esas desigualdades y eliminar la pobreza.
Número de pobres 2013: 20,4% de la población española.
Número de pobres 2014: 21,8% de la población española.
- Sostenibilidad. Una preocupación creciente en nuestra sociedad es garantizar que las actividades económicas de las generaciones presentes no pongan en peligro las generaciones futuras.
Tasa de sostenibilidad: 5,4 millones de españoles.